hygge

La felicidad en las pequeñas cosas

Dinamarca es el país más feliz del mundo…  Otra vez. Parece que todos en Dinamarca están felices – ¿pero porque es así? … 

Muchas veces se suscribe la felicidad al concepto “Hygge”.  

Se pronuncia "hu-ga" y a menudo se le traduce como "acogedor" y los daneses lo conjugan de mil maneras, pero es mucho más que eso. “Hygge” no es ni sustantivo, ni verbo, tampoco un adjetivo, puede ser todo a la vez. 

Sobre todo, se trata de disfrutar los placeres más sencillos.

Según Meik Wiking, el autor de “The Little Book of Hygge”, el concepto puede ser, muchas cosas. 

  • Acurrucarte con alguien

  • Lavar tus dientes mientras tu pareja hace lo mismo

  • Estar desnudo

  • Vestirte con ropa vintage

  • Serie luminosas

  • Mesas circulares, etc. 

Entre otras, el significado esta en tratar de crear espacios para encontrar la paz

Las reglas para crear hygge son: usar velas, cocinar, llenar la casa de flores, tomar baños de tina, escuchar discos de vinilo, tomar té, usar calcetines gruesos, encender una fogata; pero como seguro ya te diste cuenta, el hygge no se puede definir tan fácil. Una cosa que sí es seguro es que puedes hacer lo que sea para que te haga relajarte y sonreír – sentir la paz y la tranquilidad

Se trata de quererte, cuidarte, consentirte, estar presente y disfrutar el momento.

En un mundo que se mueva rápido, y en el cual siempre estamos corriendo de un lado a al otro; por el trabajo, por las actividades de los niños y miles de otros pendientes. Puede que parezca difícil, pero no imposible obtener el hygge

Si sigues los trucos que te damos aquí, puedes sentir el hygge más fácil de lo que crees.

Hay ciertos productos que ofrecemos en Nordika – importados directo desde Dinamarca – que serán esenciales para crear el espacio hygge.

#

Iluminación

Cuando se pregunta a los daneses qué es lo que más asocian al hygge, un apabullante 85% responde que las velas. No hay forma más rápida de alcanzar el hygge que encender unas velas.

También tienen largos y duros inviernos que combaten con el ambiente hygge. Para ellos la iluminación es fundamental: cuanto menor es la temperatura de la luz, más hygge; y queman más velas per cápita que en cualquier otro lugar de Europa. Cada persona quema alrededor de seis kilos de cera al año; es el consumo de velas que rompe records en Europa.

Sin embargo, las velas perfumadas no tienen mucho éxito, se consideran artificiales y ellos prefieren productos más naturales y orgánicos.

La iluminación no solo afecta a las velas. Los daneses están obsesionados con la iluminación en general.

Ellos seleccionan las lámparas cuidadosamente y las colocan de forma estratégica para crear relajantes charcos de luz. Es una forma de arte, una ciencia y una tradición. Algunas de las lámparas de diseño más bellas del mundo provienen de la edad de oro del diseño danés; por ejemplo, las lámparas de Poul Henningsen y Arne Jacobsen. Los diseñadores más jóvenes como Cecilie Manz y Simon Legald siguen la tradición de los maestros del diseño escandinavo.

Por ello, la iluminación es tan importante en la decoración de interiores y el hygge ha alcanzado tal nivel de refinamiento en Dinamarca que se considera parte de la identidad y la cultura nacional. Es el antídoto contra el invierno frío, los días de lluvia y el manto de la oscuridad; así que, aunque se puede disfrutar del hygge durante todo el año, es durante el invierno cuando se convierte no solo en una necesidad, sino en una estrategia de supervivencia. 

Amp Lamp, Caravaggio, Mingus… son algunos ejemplos de lámparas que Nordika selecciona para crear increíbles espacio y hogar, aunque también hay hygge para oficinas.

Espacios

Tener un hyggekrog es muy importante para los daneses. Esta palabra se puede traducir a “rincón acogedor”. Que no es otra cosa que un rinconcito en tu casa donde puedas acurrucarte cómodamente con una manta, un libro y una taza de té o café.

No importa en qué parte de la casa está tu rincón. 

Tienes que encontrar el sitio adecuado, en el que quieras relajarte y acomodarlo, ya sea con cojines, mantas confortables, junto a una ventana… cualquier lugar puede ser el idóneo. 

Ahora, elige textiles mullidos de pelo, de lana o con tejido polar. Y que mejor en colores claros, como el gris piedra o el blanco, pasteles o neutros, para crear un ambiente más relajado. Y si lo que quieres es darle un toque más rústico, los estampados también están permitidos. Las mantas nos calientan, nos protegen y además son bonitas. Meik Wiking nos dice que: “la felicidad consiste en disfrutar de los placeres simples sabiendo que no hay de qué preocuparse”. 

¿Se te ocurre mayor sensación de paz y seguridad, que estar en tu sillón favorito con una manta gustosa?

Cada persona necesita sus momentos y disfrutar de la soledad, por eso, este tipo de decoración no renuncia a esos placeres de la vida. ¡Crea tu propio espacio y disfruta de ello!

Ahora... apagare el ordenador y el móvil, preparare una taza de té, cogeré un buen libro, encenderé una vela e iré camino a mi "hyggekrog" 

¿Y a ti? ¿Qué te hace falta para crear un momento de Hygge?